Un informe pericial médico es un documento técnico elaborado por un profesional médico capacitado, cuyo objetivo es valorar una situación médica concreta y aportar conclusiones claras en procedimientos de reclamación, mediación o vía judicial.
Hoy en día todo el mundo mira el precio de todo antes de comprar cualquier bien, y algunos comparan entre diversos proveedores e incluso usan la IA para compararlos. Pocos realizan lo que verdaderamente es eficaz y es comparar no solo el precio y la cantidad, sino la calidad de los mismos.
Cuando comparamos la calidad entre los bienes, estamos haciendo un ejercicio correcto para tener la seguridad de que lo que solicitamos o compramos es lo mejor de nuestro entorno.
Un ejemplo: “Muchas latas de conservas del mercado mezclan de manera lícita cuando lo especifican en la etiqueta, diferentes proporciones de agua y en función de ello, los precios varían, pero la calidad de esas conservas es muy diferente entre ellas”.
Lo mismo pasa con los informes periciales médicos, existen muchos en el mercado y es difícil escoger, pero podemos seguir una guía para ayudar en la elección apropiada, siempre en función de la calidad del mismo, porque de ello dependerá que los resultados sean satisfactorios para las solicitudes de indemnizaciones o prestaciones.
Si lo queremos ver desde varios puntos de vista, nos jugamos no solo dinero, sino el futuro de nuestras prestaciones individuales.
En mi opinión, no es posible que un informe pericial que haya pasado un control de calidad sea de 1 o 2 folios y cueste 200 €.
Es probable que la existencia de un control de calidad en un informe pericial se tenga en cuenta positivamente a la hora de valorar dicho informe en un procedimiento de mediación en los casos de controversia, o en la vía jurisdiccional.
Los informes periciales, en mi opinión, los deben realizar los médicos especializados en la ejecución de los mismos, que son los médicos de valoración del daño corporal y de lesiones, los especialistas en Medicina del Trabajo o los especialistas en Medicina Legal y Forense que actúan habitualmente en los Tribunales de Justicia.
Por lo tanto, deben poseer formación técnica especializada —que no es sinónimo de tener la especialidad en Traumatología, Dermatología, etc.— en esos campos y acreditada con experiencia demostrada en la realización de dichos informes periciales y su defensa ante los tribunales.
Del conjunto de ambos, la formación y la experiencia, sale el término de capacitación, que es en definitiva lo que requiere la Organización Médica Colegial de España para poder ejercer en los tribunales de Justicia.
Para que un informe pericial tenga valor real, debe estar correctamente estructurado, fundamentado y orientado a facilitar la comprensión del caso.
En el encabezamiento de todos los informes periciales, el perito debe indicar la formación y experiencia acreditadas, los datos personales del perito médico, así como del solicitante, el objeto de la pericia claramente enunciado, y las actuaciones practicadas, ya sean de la historia clínica con anamnesis, exploraciones físicas y pruebas complementarias que ayuden a clarificar los diagnósticos, así como todas las fuentes documentales externas —informes médicos— y bibliográficas que ayuden a conformar las patologías.
Considero imprescindible especificar los criterios de causalidad médico-periciales para establecer la imputabilidad médico-legal, así como realizar los profesiogramas en los informes periciales del ámbito laboral.
Finalmente, se establecen las consideraciones médico-legales y las conclusiones a las que llega el perito médico, lo que facilita la labor al juzgador.
Todo lo anterior hace ver y diferenciar claramente un informe pericial de calidad de cualquier otro y, por lo tanto, el valor económico de estos informes periciales es relativo a la calidad del mismo.
Los informes periciales pueden ser necesarios cuando una persona necesita acreditar, defender o valorar médicamente una situación relacionada con daños, incapacidades, secuelas, prestaciones, negligencias o conflictos médico-legales.
Cuando preguntemos directamente a un centro por el coste económico de un informe pericial y sea barato pero sin llegar a valorar las pruebas, hay que sospechar que dicho informe es probable que no nos sirva por no reunir la mínima calidad del informe pericial.
Lo normal es una primera valoración de los documentos, o una visita médica para valorar el contenido de los mismos y establecer el coste económico del informe pericial, porque no es lo mismo un informe de reclamación de cantidad, que un informe pericial para reclamar una incapacidad o un informe pericial para reclamar una negligencia o mala praxis.
Así, en función de cada caso individual, los precios serán valorados tras la primera consulta médica, siendo el coste de esa consulta de 100 euros.
Valoración médica orientada a analizar la situación funcional de la persona y su relación con la actividad laboral o el grado de discapacidad solicitado.
Informes dirigidos a valorar lesiones, secuelas o daños corporales derivados de accidentes, procesos médicos u otras situaciones que requieran una valoración técnica.
Estudio médico-pericial de casos en los que se valora una posible actuación médica incorrecta, daño derivado de la asistencia sanitaria o mala praxis.
Defensa o ratificación del informe pericial ante el juzgado cuando sea necesario dentro del procedimiento.
Valoración inicial para determinar si un caso puede tener recorrido desde el punto de vista médico-pericial antes de realizar un informe completo.
Servicio para casos en los que se necesita una entrega rápida del informe.
Servicio para ampliar o modificar un informe pericial ya realizado, siempre que se trate de la misma solicitud de valoración. Se excluyen las erratas.
Los precios no incluyen IVA salvo donde se indica
Cada caso se valora individualmente antes de ofrecer un presupuesto cerrado. Los importes son orientativos y se confirman tras la primera consulta médica.
Cada situación médica, laboral o judicial requiere un análisis individual. Antes de realizar un informe completo, es recomendable revisar la documentación disponible, valorar la viabilidad médico-legal del caso y determinar qué tipo de informe puede ser el más adecuado.
Si tienes dudas sobre tu caso, puedes solicitar una primera valoración para estudiar la documentación, resolver tus preguntas y recibir una orientación clara antes de iniciar el proceso.